martes, 19 de junio de 2012

Rosas Iris

Quiero regalarte una rosa. Una rosa azul, como el cielo del verano en el que te conocí, cuando el Sol fue testigo de nuestras vidas siendo unidas. Como el mar tocando nuestros pies, que caminaban a paso lento por el borde del agua, hacia el horizonte.

Quiero regalarte una rosa. Una rosa blanca, como la Luna reflejada en tus ojos, en una noche romántica y callada, cuando ella misma miraba nuestros rostros juntándose en uno mismo. Como las estrellas, alineadas para ti, brillantes en el firmamento, en constelaciones de luz, describiendo tu cuerpo en un esbozo celestial.

Quiero regalarte una rosa. Una rosa negra, como el cielo que decora nuestra noche, cuando no quiero despertar de tan sublime fantasía real, siendo tú mi compañera y cómplice. Como tu cabello, largo y ondulado, que atrapa miradas y frecuentemente, nuestras almas.

Quiero regalarte una rosa. Una rosa roja, como los labios carmesí que he de besar al alba, en la playa, najo el Sol. Como la sangre que corre ardiente por nuestras venas, que vive dentro como nuestras pasiones. Como las lejanas nubes del amanecer, coloreadas sutilmente, que contrastan con tu silueta perfecta en una sutil pero majestuosa imagen.

Quiero regalarte una rosa. Una rosa amarilla, como el Sol incandescente, siempre presente ante nuestros cuerpos excentos de razón, mas llenos de pasión. Como el brillo del oro, de destello impecable, divino y puro, librando imparcialmente las culpas.

Quiero regalarte una rosa. Una rosa para ti, quien hace de mi realidad un sueño y hace mis sueños realidad.

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